Tiempo de silencios, tiempo de luz

Hace tiempo, cuando abrí mi primera cuenta en aquel viejo Twitter, mi motor era un deseo profundo: advertir, despertar, salvar a todos de los peligros y realidades que no parecían ver. Twitter quedó atrás, pero las enseñanzas permanecieron.

La vida y sus golpes me mostraron que el verdadero cambio comienza cuando, en lugar de salvar al mundo, uno aprende a salvar lo que queda sano de sí mismo.

Y es que entre cada crisis llega un pozo de silencio, de fatiga, de desilusión. Pero en ese fondo silencioso, siempre hay una voz que susurra: “No te abandones, sabes que puedes. Aquieta tus ansias, confía en el tiempo del universo, todo llegará cuando deba.”

Todos los seres tienen días oscuros, todos los corazones conocen la sombra. Lo importante es cuidar la propia luz, porque aunque parezca apagada, siempre, siempre encontrará la forma de volver a brillar.

tiempo

No leas al poeta…

No leas al poeta con ojos literales
porque a veces escribe lo que ronda su mente,
ecos de un rumor en la calle,
destellos de miradas que dejaron huella,
o fragmentos de un sueño que aún respira en su memoria.

Otras veces, es el alma quien inventa mundos,
y las palabras, dóciles,
se visten de melodía para darles forma.

No todo lo que escribe es su propia historia,
pero todo lo que escribe guarda
un latido de humanidad,
un suspiro ajeno,
un secreto compartido,
un dolor que busca consuelo
o una esperanza que merecía ser contada.

El poeta no se escribe a sí mismo,
se escribe a todos,
y en cada verso,
siempre hay un rincón donde reconocerse.

poeta

Esperando

Nos la pasamos esperando.

Y a veces la vida se nos escapa entre los dedos en esa misma espera.
La existencia es un haz de pequeñas cosas.

Esperamos algo, alguien; desde lo simple hasta lo trascendente:
un mensaje, un correo, una llamada, una noticia…
y luego un trabajo, un puesto, una persona, un cambio de rumbo.

Alimentamos pensamientos que van y regresan,
cargados de desilusiones
pero también de nuevas esperas,
que vestimos de esperanza.

Las peores tormentas, a menudo, solo ocurren en nuestra cabeza.
Y es que a veces no conocemos el verdadero valor de un detalle,
de una persona, de una relación o de un instante…
hasta que se transforma en memoria.

Y aún así, seguimos esperando….
Y aun así, siempre amanece.

esperando

Entre luces y sombras

Vacío de luces, relleno de sombras
A veces soy una estrella,
a veces, apenas una sombra
que se escurre tímida bajo mis propios pies.

¿Tienen luz las estrellas…
o solo reflejan el anhelo de los que miran?
¿Y por qué las sombras nos parecen tan tristes,
si también son parte de nuestra verdad?

La sombra —achatada, callada—
nos sigue en silencio,
atada a cada paso,
como un susurro antiguo de lo que fuimos.

Las estrellas, en cambio,
amasijos de fuego y distancia,
arden con una dirección secreta
y se derraman en el cielo
sin decir una sola palabra.

Luz y sombra.
Estrellas y tierra.
Así vivimos:
mitad claridad, mitad misterio,
seres danzando en un mundo
diseñado para la dualidad.

Y justo allí,
en el vaivén que sube y baja,
todo cobra sentido.
Como un juego sagrado
de equilibrio perfecto.

A veces, es más simple de lo que creemos.
Basta con detenerse,
respirar…
y mirar un atardecer.

luces