El Arte como Agente Sanador

Hoy comparto un pensamiento breve. Porque a mi humilde modo de ver, siempre es saludable que el arte ocupe un lugar en nuestra vida. Confío en su poder para movilizar lo simbólico, lo emocional, lo que no siempre encuentra palabras.

Pintar, dibujar, es algo que va más allá de crear un objeto decorativo. El acto mismo de hacerlo se convierte en un espacio propio, donde las emociones suelen estar a flor de piel. Al menos en mi caso, así sucede cada vez
-Aunque no pinte paisajes y sólo haga retratos-

Quizás porque la esencia del proceso creativo reside en la transmutación. En esa suerte de alquimia silenciosa que convierte un papel o un simple lienzo en algo que cobra vida propia, cuando en las manos del artista se combinan pasteles, colores, y juegan las sombras con la luz, concibiendo presencia donde antes había vacío.

Y por qué no mirar un paso más allá de la pintura. El arte podría entenderse también como una suerte de «quiropraxis» del alma, por su capacidad de sanar heridas simbólicas. Ser como Quirón es una metáfora poderosa para el arte contemporáneo. La mezcla del dolor y la cura, del tiempo y la emoción, sostenidos en una misma mano.

El chamán sabe de arte sin saber que hace arte. Sabe desenterrar tesoros en un dibujo, bailar solo al son de su propio tambor, construir esculturas en la ceniza, llorar con un trozo de barro entre las manos y reír con la cara salpicada de pintura. El arte, la música y el juego son en sí mismos terapéuticos y sanadores, en la medida en que permiten y posibilitan el puente entre lo visible y lo invisible, entre lo material y el mundo espiritual.

No sé si será realmente así para todos. En mi caso sucede, y siempre —vuelvo a decirlo, en mi caso— para que la fórmula haga efecto y la alquimia funcione, hay que mirar lienzos y objetos guiados por una pregunta simple: ¿qué puede hacer el arte por mí?

Al final de cuentas, la emoción —siempre bienvenida— es una invitación a la ilusión del futuro. Y crear, aunque sea un trazo torpe sobre un papel cualquiera, es ya un modo de volver a casa.

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2 respuestas a «El Arte como Agente Sanador»

  1. Qué bonita sorpresa nos has dejado . En forma de rostro hermoso pintado al pastel.

    Eres un gran artista, otra faceta de esa mente inquieta y privilegiada.
    Además eliges el retrato, con toda su complejidad, como camino de expresión. Transmutando el vacío del papel en algo creado con sentimientos e ilusión. Eso , también se aprecia en este retrato… La ilusión… Porque una pintura o un dibujo, son como un mapa o un plano, muestra lo que se quiere hacer, el como se hace y lo que se ha hecho.
    El paisaje es menos restrictivo, da libertad para trampear y mentir, en pos de la libertad plástica y compositiva. Está libertad en el retrato es difícil de plasmar, la belleza batalla con lo grotesco, siendo una línea muy fina la que los separa… Goya puede ser un ejemplo.

    Qué puede hacer el arte por mi?
    Mucho hermano…
    acerca mundos… da ilusión, sensibiliza corazones , también añade color y despierta la curiosidad en lugares anodinos y vacíos… Jeje, si amigo mío, también sirve para decorar, con una parte de nosotros y de nuestra energía.
    Me despido con la mirada alegre que ha dejado tú retrato en mí.
    Sigue así… Eres un gran ejemplo a tener en cuenta!!

    Un abrazo grande… Amigo Sabio.

    1. Lagartija Brava, que gusto leerte 😃

      Gracias por detenerte a mirar ese rostro nacido del pastel, por verlo no solo con los ojos sino con ese corazón tuyo que sabe leer entre líneas y colores.

      Tienes razón, hermano, el retrato es un terreno escarpado. El paisaje perdona, se deja mentir, acepta que una montaña sea más alta de lo que es o que el cielo tenga un color que nunca tuvo. Pero el rostro humano no perdona nada — ahí sólo vive la memoria de todos los rostros que hemos amado, y cualquier desvío se siente como una traición.
      Por eso caminar esa línea fina entre la belleza y lo grotesco, como bien nombras a Goya, es casi un acto chamánico: hay que soltar el control y dejar que la mano sepa cosas que la mente todavía no sabe.

      Y es verdad, el arte decora, viste las paredes vacías de nuestras casas y de nuestros días. Pero antes de decorar, cura. Antes de ser objeto, fue gesto. Cada trazo que dejé en ese papel era una forma de conversar conmigo mismo, de preguntarle a mi propio vacío qué quería decirme. Y ahora, gracias a ti, ese diálogo íntimo se volvió puente — llegó hasta tu mirada y volvió transformado en estas palabras tan hermosas.

      Eso es lo que más agradezco del arte, que nunca es solo mío. En el momento en que alguien lo recibe, se multiplica, se vuelve también suyo.

      Un abrazo grande de viento, amigo del alma. Que sigas encontrando color en los rincones anodinos, y que tu propia mirada — que tanto sabe ver — siga dejando huella allí donde se pose 🤗💫

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error: Letras de los Sabios!!