Los dioses por placer juegan a suerte nuestro dolor,
echan sus dados a volar
donde siempre el dolor marca nuestro azar.
Un Dios superior los mira de reojo
mientras juega póquer con el diablo.
Tienen las mangas arremangadas,
pero las cartas están marcadas.
Será la suerte la que siempre reparte espadas
y desliza sobre la mesa
una, dos…
y siempre póquer de corazones.
O quizás fue más simple:
el ser divino que nos gobierna
no mezcló muy bien las cartas
y siempre la moneda cayó de canto.
La vida es un juego donde siempre se pierde
y el único premio está en saber disfrutar,
aprender que la dignidad
y el nunca dejar de soñar
son lo único que nos hace ricos en este juego opaco.



Solo unas pocas líneas, maestro,
para que lances con decisión,
los dados que te traerán buena fortuna está semana.
Curiosa reflexión te has sacado.
Si mi destino está en la tirada de algún dios, trilero y cabrón, tendré qué cruzar los dedos.
No queda otra…
Qué la alegría te acompañe en este comienzo de semana, un gran abrazo!!
Así es sabia Lagartija, la vida, ese tablero donde todos jugamos, para muchos es un destino escrito al llegar, un lienzo ya dibujado que con los días sólo vamos pintando con cada paso.
Para otros, un lienzo en blanco.
Dicen que los dioses juegan con los dados, pero nosotros tenemos la mano firme para darles la vuelta a las reglas.
No importa si la banca parece ganar siempre; lo que verdaderamente cuenta es el arte de jugar con lo que tenemos, de transformar cada tiro en una oportunidad.
Esta semana, como la anterior y como la que vendrá, nos invita a lanzarnos, a caer con gracia y a levantarnos con más fuerza.
Es la búsqueda constante de nuestra cima interior, ese lugar donde la insatisfacción se vuelve impulso y la angustia, semilla de nuevos caminos.
Porque la vida, la tuya, la mía, la de cada corazón que late, no es más que una partida donde la verdadera victoria está en aprender a bailar con los dados, en encontrar belleza incluso en las tiradas más inciertas.
Y si la suerte no sonríe, no importa: con astucia y corazón, podemos convertir cada número en un paso firme, y cada revés, en una lección que nos acerca más a lo que realmente somos.
El ganador siempre lleva todo, pero nunca puede con las ganas de jugar ni los sueños de ganar.
Feliz semana para ti, bienvenido tu verano!!